CC OO y UGT, los dos viejos sindicatos españoles, vuelven a tomar las calles como cada Primero de Mayo o Día Internacional de los Trabajadores. Lo hacen golpeados por la corrupción y una caída del 22% en sus afiliados.
Ambos sindicatos han iniciado su transformación para evitar ser tildados de viejos, pero no lo consiguen, más cuando UGT ha colocado a Josep María Álvarez al frente tras llevar más de 20 años en la dirección del sindicato en Cataluña. Bajo el lema «Trabajo y derechos, contra la pobreza salarial y social», los dos sindicatos tratan de movilizar a los suyos, pese a la desconfianza y descrédito generados al aplicar la reforma laboral del PP que tanto han criticado desde su aprobación, hace ya cuatro años. Asimismo, los dos sindicatos se han visto inmersos en la corrupción en los cursos de formación, los ERE de Andalucía, las tarjetas black de Caja Madrid y el fraude a Hacienda del histórico líder asturiano.
Ambos sindicatos se enfrentan al nacimiento de ‘Somos’, afín a Podemos, y que ya tiene presencia en algunas empresas. Desde 2012, el sindicato no ha vuelto a convocar un paro general, del que solo ha hecho dos en toda la crisis, en comparación con las vistas en Francia, Portugal o Grecia.
Ahora, CC OO no descarta una huelga general a finales de este año si no se deroga la reforma laboral, pese a ser la misma reforma que usó para despedir a sus propios trabajadores.
Al recorte de subvenciones públicas, ambos sindicatos tratan de sanear sus cuentas con una profunda caída de afiliados, del 22% desde 2008 hasta 2015. En total, cerca de 515.000 afiliados menos en los últimos siete años. Los números se podrían deber a la crisis, pero también a los casos de corrupción, a la falta de contundencia en su discurso e incluso a la reforma laboral del PP que han aplicado a sus propios trabajadores.
Pero a la crisis no se debe, más cuando el sindicato mayoritario de funcionarios ha engordado el número de delegados y su presencia en la empresa privada, relegando a CC OO y UGT a un segundo plano en estos caasos.
El secretario general de UGT, Josep María Álvarez, ha asegurado que el sindicato se encuentra en un «punto de inflexión» y ve «una oportunidad» para alcanzar conquistas sociales. El ugetista afirma que «nunca se puede descartar la movilización, ni siquiera la más contundente», pero en esta jornada, ha insistido, se trata de encauzar las demandas sociales de los trabajadores.
Subidas de impuestos y repartir el beneficio privado
Según el líder de UGT, Gobierno, partidos políticos y patronales deben ser conscientes de que los problemas de la gente no pueden esperar porque el «no hay dinero se ha acabado» y ahora el tema es «cómo repartir la riqueza«.
Álvarez ha reconocido que se podía haber llegado al Primero de Mayo en «mejores condiciones», es decir, con un Gobierno de progreso, pero aún así ha señalado que la jornada de hoy es una «oportunidad» para las reivindicaciones y conquistas de los trabajadores.
También ha dicho que este Primero de Mayo deberá servir para abrir un debate sobre el Tratado de Libre Comercio que, en su opinión, no se puede aprobar sin consenso porque supone un recorte a los derechos de los ciudadanos.
Ha insistido en que este 1 de mayo es «clave en España» debido al escenario de precampaña electoral, y deberá situar de manera clara que la riqueza se tiene que repartir de manera equitativa.
En esta línea, ha planteado que los 80.000 millones de euros que no se recaudan por fraude fiscal se destinen a políticas sociales.
Por su parte, el secretario de UGT Madrid, Carmelo Ruiz de la Hermosa, también presente en la rueda de prensa, junto al líder de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, y el responsable de CCOO Madrid, Jaime Cedrún, ha pedido al Gobierno regional un plan para reindustrializar Madrid, recupera el empleo en las administraciones públicas y, en definitiva, que se trabaje por el trabajo decente. Para que en Madrid haya empleo con derechos tiene que haber una política diferente, recuperar impuestos como el patrimonio y sucesiones y completar las vías de dialogo a través de la estrategia por el empleo, ha añadido.


