Cinco nuevos casos confirmados del temido virus del ébola se han detectado en Bikoro, el norte de el Congo. Hay 17 muertes aún sin confirmar, pero con aparentes signos de haber contraído la enfermedad. La OMS ha dado ya la alerta por brote.
«Estamos en una situación de emergencia, afectados por la fiebre del ébola», según han asegurado el médico jefe del Hospital General de Bikoro, Barthelemi Loleka, a Efe. Dos de los infectados pertenecen a la plantilla del centro médico.
El Ministerio de Sanidad confirmó los casos, pero precisó que se podrán divulgar detalles una vez se conozcan las pruebas del Instituto Nacional de Investigación biológica, «Sí, acabamos de recibir esta información y la estamos verificando», ha afirmado la portavoz del ministerio Jessica Ilunga a Efe.
El pasado martes, el Congo declaró un nuevo brote de ébola al confirmar dos casos positivos en la zona de Bikoro (noroeste), donde también se registraron 17 muertes de personas con aparentes síntomas de la enfermedad. «Nuestro país afronta una nueva epidemia de la enfermedad del virus del Ébola que constituye una urgencia sanitaria pública de impacto internacional«, señaló entonces el Ministerio de Sanidad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha declarado ya el brote, trabaja estrechamente con el Gobierno congoleño para movilizar personal y recursos a fin de hacer frente al brote. La OMS también dio salida a un millón de dólares de su Fondo de Contingencia para Emergencias con el objetivo de respaldar la respuesta al brote durante los próximos tres meses y evitar su propagación a provincias y países próximos.
Se trata, según la organización internacional, del noveno brote de ébola que golpea a la República Democrática del Congo desde que se descubrió el virus en 1976 en este país, cuando entonces se denominaba Zaire.
Un enfermedad que se transmite por contacto directo con la sangre o fluidos corporales
La enfermedad -que se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados- causa hemorragias graves y puede tener una tasa de mortalidad del 90%.
La peor epidemia de ébola conocida hasta la fecha se declaró en marzo de 2014, con los primeros casos que se remontan a diciembre de 2013 en Guinea Conakri, desde donde se expandió a Sierra Leona y Liberia.
La Organización Mundial de la Salud declaró el fin de la epidemia en enero de 2016, después de registrarse 11.300 muertes y más de 28.500 casos, aunque la agencia de la ONU ha reconocido que estas cifras pueden ser conservadoras.
