El fundador y presidente de Tesla, Elon Musk, se ha involucrado en el ya heroico rescate de los 13 niños y su entrenador en una cueva de Tailandia. El principal problema de la cavidad es que se inunda con las lluvias y para salir necesitan bucear unos centenares de metros, con nula visibilidad y pasos estrechos.
Los niños de Tailandia, localizados el pasado 2 de julio, se encuentran atendidos y reciben curas de primeros auxilios, así como comida y bebida. Un milagro les ha permitido vivir durante los 10 días que estuvieron desaparecidos, pero su historia aún falta por determinarse. Ninguno de ellos sabe nadar, menos aún bucear y eso es lo que han pretendido los rescatadores hasta ahora. Enseñarles a bucear en una cueva en la que ya ha fallecido un ex navy seal y experimentado buceador al quedarse sin oxígeno.
El tiempo corre en su contra y es que las lluvias amenazan con inundar toda la cueva, incluido el rescoldo donde se encuentran. Se ha estudiado numerosas formas para poder sacarles, desde la apertura de una chimenea, hasta robots que acompañarían a los pequeños hasta la salida. Entre las soluciones, Elon Musk ha puesto a todo su equipo de ingenieros de Space X, su cohete espacial, para encontrar una solución.
Got more great feedback from Thailand. Primary path is basically a tiny, kid-size submarine using the liquid oxygen transfer tube of Falcon rocket as hull. Light enough to be carried by 2 divers, small enough to get through narrow gaps. Extremely robust.
— Elon Musk (@elonmusk) 7 de julio de 2018
De momento, se ha asegurado que la cápsula de rescate de la nave espacial es suficiente como para que entre un niño, al tiempo que su peso no sería un impedimento para que pudiera ser transportada por dos buceadores, más cuando su tamaño entra por las estrechas galerías.
Así lo ha puesto de manifesto el propio Musk en Twitter, donde ha puesto de manifiesto la «valentía, resistencia y tenacidad» de los 13 pequeños y del equipo de rescate de Tailandia, que se encuentra con la ayuda de voluntarios y expertos buzos en un momento tan crítico. «Carácter humano en su mejor momento», ha destacado el máximo ejecutivo de Tesla.
Según Musk, la estrategia principal se basa en un «pequeño submarino» del tamaño de un niño que usa el tubo de transferencia de oxígeno líquido del cohete Falcon como casco. «Lo suficientemente liviano para ser transportado por 2 buceadores, lo suficientemente pequeños para atravesar estrechos espacios. Extremadamente robusto», ha afirmado. «El equipo intentará ayudar lo mejor que podamos. Los ingenieros están en camino», ha afirmado Musk.


