El número de hogares españoles que asegura no llegar a fin de mes cae drásticamente en 2017. En concreto, un 40% menos respecto al 2016, hasta una tasa del 9,3% del total de familias en España, según la última estadística sobre la pobreza del INE.
El 9,3% de los hogares españoles manifestó llegar a fin de mes con “mucha dificultad” en 2017. La caída es de 6 puntos respecto al 15,3% de 2016 y es la cifra más reducida desde que se inició esta estadística, en 2013. Por su parte, el 37,3% de los hogares no tuvo capacidad para afrontar gastos imprevistos, frente al 38,1% del año 2016.
El 34,4% de los hogares no se pudo permitir ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año, pero la caída es del 13% respecto al pasado 2016. Este porcentaje fue 5,1 puntos inferior al registrado en 2016. Por otro lado, el 7,4% de los hogares tuvo retrasos en los pagos a la hora de abonar gastos relacionados con la vivienda principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, electricidad, comunidad…) en los 12 meses anteriores al de la entrevista. Este porcentaje se situó 1 punto por debajo del registrado el año anterior.
Los hogares españoles aumentaron un 3,1% sus ingresos medios anuales en 2016, hasta 27.558 euros, según la estadística, mientras que el ingreso medio por persona alcanzó los 11.074 euros, con un incremento del 3,4%.
Población en riesgo de pobreza
La población en riesgo de pobreza es un indicador relativo que mide desigualdad. No mide pobreza absoluta, sino cuántas personas tienen ingresos bajos en relación al conjunto de la población.
En 2017 (y teniendo en cuenta los ingresos de 2016) el porcentaje de población por debajo del umbral de riesgo de pobreza (la llamada tasa de riesgo de pobreza) se situó en el 21,6% de la población residente en España, frente al 22,3% del año anterior.
Por grupo de edad, la tasa de riesgo de pobreza se redujo 1,4 puntos en el grupo de edad de 16 a 64 años y bajó 0,8 puntos para los menores de 16 años. Por el contrario, aumentó 1,8 puntos para los mayores de 65 años.
El umbral de riesgo de pobreza
Siguiendo los criterios de Eurostat, el umbral de riesgo de pobreza se fija en el 60% de la mediana -el salario que más se repite- de los ingresos por unidad de consumo de las personas. Por tanto, aumenta o disminuye en la medida en que lo haga la mediana de los ingresos. Al crecer los ingresos por persona también aumenta el umbral de riesgo de pobreza.
En 2017 el umbral de riesgo de pobreza para los hogares de una persona (calculado con los datos de ingresos de 2016) se situó en 8.522 euros, un 3,8% más que el estimado en el año anterior. En hogares compuestos por dos adultos y dos menores de 14 años, dicho umbral fue de 17.896 euros.
Según el INE, se incluye a las familias en el riesgo de pobreza cuando los ingresos se sitúan por debajo del 60% de la mediana. En este sentido, se encuentran familias sin empleo o con baja intensidad en el empleo, donde solo el 20% de la unidad familiar está trabajando; con carencia material severa (definida como la carencia de al menos cuatro conceptos de los nueve de la lista siguiente que se preguntan en la encuesta).
De esta forma, si faltan cuatro de los siguientes bienes en la vivienda se considera en riesgo de pobreza: no puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año; no puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días; no puede permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada; no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos (de 700 euros); ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, comunidad…) o en compras a plazos en los últimos 12 meses; no puede permitirse disponer de un automóvil; no puede permitirse disponer de teléfono; no puede permitirse disponer de un televisor; o no puede permitirse disponer de una lavadora.


