Una vez más, España ha conseguido la proeza de que en prácticamente todos los partidos de cuartos de la vigente Champions League haya un equipo español en liza. Por lo tanto, nuestro país se sitúa con serias opciones de colar a uno de los suyos, e incluso a dos, en la final de Cardiff.
Lo cierto es que no sería la primera vez que la bandera de España ondea en solitario en una final europea, pero no corramos tanto, pues se avecinan ‘curvas’ ya que los cuartos de final se intuyen trepidantes. De esta manera, los primeros en asaltar el terreno de juego serán los azulgrana que se batirán ante la Juventus de Turín el día 11 de abril.
A favor de los de Luis Enrique, su habilidad en la exactitud del pase, con un 88,25 %, y su talento para crear magníficas oportunidades de gol, con un 51,25 %. Aspectos en los que la Juventus no destaca especialmente, al menos no lo ha demostrado durante la fase de grupos.
Respecto al Atlético de Madrid, pasada la alegría inicial de encontrarse con el Leicester City, un equipo al que los que gran parte de la afición colchonera no augura ni dos telediarios más en la Champions, empieza a calentar motores para el día 12 en el Vicente Calderón.
Sin embargo, no hay rivales pequeños, pues no olvidemos que aunque el equipo inglés es la primera vez que se planta en unos cuartos de final tras derrotar al Sevilla, últimamente ha demostrado cierto gusto por los finales inesperados. No en vano, llegó a erigirse en campeón de la liga inglesa el año pasado contra todo pronóstico y por primera vez en su historia. Eso sí, en la presente temporada ha llegado a bordear el descenso.
El club merengue también tiene una cita ese mismo día, esta vez en el domicilio del Bayern de Múnich. Estamos ante el conocido como ‘clásico’ europeo, aunque hace más de tres años que no se ven las caras sobre el terreno de juego. La última vez, por cierto, con victoria blanca y con Ancelotti en el banquillo.
Curiosamente, ahora el italiano es el técnico del club alemán y está emocionado ante la perspectiva de volver al Santiago Bernabéu. Ambos conjuntos lideran sus respectivas ligas e indudablemente tendrán ganas de proclamarse campeones en sus países, pero también de redondear la jugada con una flamante Champions League en su haber.
En Cardiff, donde se jugará la final, todo está listo, y quizás alguno de nuestros equipos españoles —salvo descalabro nacional—, acabe entronizado en Cardiff.


