Una mujer ha roto un documento municipal en la cara de Téllez al grito de «desobedezco al Ayuntamiento», después de que éste rompiera el auto del juez.
La CUP y la marca blanca de Podemos en Badalona ha conseguido, con un paripé, que los vecinos se enfrenten a causa de abrir el Ayuntamiento para que sólo seis concejales entraran ‘a trabajar’. El gobierno de Badalona ha desoído al juez que le obligaba a respetar la festividad del Día de la Hispanidad y ha abierto hoy las puertas del Ayuntamiento, donde seis concejales han atendido a unas 200 personas que han podido resolver dudas pero, en ningún caso, realizar ningún trámite.
El tercer teniente de alcalde, Jose Téllez, de la CUP, ha oficializado la desobediencia poco después de las 8:30 horas, cuando ha aparecido frente a la puerta del Ayuntamiento y ha roto el auto judicial que obligaba a echar el cierre durante el Día de la Hispanidad.
Una mujer ha roto un documento municipal en la puerta de El Viver al grito de «desobedezco al Ayuntamiento». Según explica La Vanguardia, algunos espontáneos le pedían tranquilidad y que hablara en catalán. Esas palabras calentaron a esta mujer y respondió gritando que tenía derecho a hablar en la lengua que le diera la gana. “Si ellos no respetan las ley, ¿por qué las voy a respetar yo?”, exponía la vecina de Badalona ante la marea de periodistas y vecinos.
Màxima tensió a #Badalona.@bdncom @tv3cat @naciodigital @DiarideBadalona @JosepTellez @oriolllado pic.twitter.com/3GtMFcpYV5
— EloyⓂ️ (@Eloy_MolinaP) 12 de octubre de 2016
También se han acercado en un par de ocasiones varias personas ataviadas con banderas españolas y reivindicando la festividad del 12 de octubre, pero los encontronazos se han limitado a un breve intercambio de improperios. “Tienes todo el derecho a llevar la bandera y a decir lo que quieras, pero nosotros también tenemos el derecho de abrir el ayuntamiento. Que no venga un juez a tocarnos los cojones”, respondió un hombre a un ciclista ataviado con la bandera española. El ciclista despidió la conexión que realizaba La Vanguardia en ese momento gritando un “Viva España y viva Catalunya”.


