Unió, el partido que fue presidido por Josep Antoni Duran i Lleida, entrará en concurso de acreedores al no alcanzar un acuerdo con los bancos, con las que acumula una deuda de 19 millones de euros.
En una carta a la militancia a la que ha tenido acceso Efe, el secretario general de Unió, Ramon Espadaler, ha informado de que le «duele» comunicar que no han logrado cerrar «el convenio con los acreedores», lo que obliga al partido a «continuar el proceso concursal».
La pérdida de representación en el Parlament y en las Cortes, sumada a la fuga de concejales y militantes desde su ruptura con CDC en 2015, agravó aún más la situación de las cuentas de Unió, cuya deuda ascendía a 19 millones de euros.
Ello que obligó a la dirección democristiana a anunciar en marzo que se sometían a un preconcurso de acreedores que, agotado el plazo legal, pasará a ser ahora un concurso de acreedores.
Un año después de la ruptura de CiU
La entrada en el concurso de acreedores se produce cerca de un año después de romper su alianza con CDC. En junio de 2015, los tres consejeros de Unió abandonaron la Generalitat, entonces presidida por Artur Mas. Se trata de un «paso atrás» ante el ultimátum de CDC para adherirse a la hoja de ruta independentista puesta en marcha de cara al 27-S.
Duran Lleida reprochó a CDC a través de Twitter que no haya habido diálogo para tratar de encajar los diferentes planteamientos de los dos socios de federación sobre la hoja de ruta del 27S.
«La salida del Govern es por coherencia y no quiere romper la federación de CiU». No obstante, la federación se rompió para aquellos comicios y CDC se alió con ERC para formar JxS.


