El responsable del hotel se ha visto obligado a expulsar a los agentes ante las presiones independentistas y del Ayuntamiento.
Varios policías y Guardias Civiles han instado a los 500 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil a que abandonen sus instalaciones tras la presión del ayuntamiento de la localidad, del PDeCAT.
Un dueño de uno de los hoteles comunicó la decisión a los guardias civiles totalmente destrozado y al que uno de los agentes fue incapaz de consolar. «No os vamos a abandonar nunca», le decía.
El dueño del establecimiento se veía obligado a tomar esta decisión ante las presiones del independentismo pero no pudo evitar sentirse mal ante los agentes a los que tenía que echar. El responsable del contingente, comprensivo con su situación, trata sin éxito de consolarle y, finalmente, ambos se funden en un abrazo: «Ven aquí, levántate y dame un abrazo. Eso es lo que puedes darme. Caballero, muchas gracias».
