El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que «la inmigración es un privilegio, y no un derecho», e insistió en que la protección de los ciudadanos de su país debe ser una prioridad de seguridad nacional.
En su rueda de prensa conjunta con la canciller alemana, Angela Merkel, Trump dijo que ambos líderes coincidieron hoy en su reunión en la Casa Blanca en la «prioridad de proteger» a los ciudadanos de su respectivas naciones y en que «la seguridad migratoria es seguridad nacional».
Justo después de la reunión y en la comparecencia ante los periodistas, Trump no sólo rehusó darle la mano a la canciller de Alemania, cuando ésta se lo pidió, sino que además la ignoró. Tal y como puede verse en el vídeo:
Angela Merkel asked President Trump to shake hands. He appeared to ignored her https://t.co/5JA7XaFpQy pic.twitter.com/z5134xsnyK
— TIME (@TIME) 17 de marzo de 2017
Además, Trump rechazó dicha apreciación al ser preguntado por la prensa, e insistió en que sus posturas responden a la necesidad de que Estados Unidos deje de ser tratado de «manera injusta» en la escena internacional.


