Un camionero español que se confiesa del F.C Barcelona hasta la médula se ha revolucionado las redes sociales con un vídeo en el que se confiesa “hasta las narices” de estos “cafres” que cada año nos “ponen la cara roja”.
El camionero Toño Córcoles Vázquez ha logrado movilizar a un buen número de internautas plasmando lo que quizá sienten muchos aficionados del Barça que no son independentistas. Córcoles confiesa que volvió a sentir vergüenza de ser barcelonista por culpa de «estos cafres» y tilda de «vergonzoso, asqueroso y nauseabundo» lo que se «vivió el otro día en el Calderón»: «¿Pero por qué tengo que aguantar yo todos los años que piten el himno de mi país o que escupan una bandera de España o que la quemen?».
Además, expone que «soy más del Barça que la leche pero primero soy español. Un club deportivo nunca se debería involucrar en un movimiento social y mucho menos independentista y éstos lo están haciendo desde hace muchos años. Y nosotros aguantando. Sintiendo que me pongan la cara roja mis amigos madridistas o que no son del Barça porque lo único que hacen es insultar, faltar al respeto a toda España» y añade que «mal que me pese decirlo y a lo mejor me arrepiento de ello, prefiero que la juegue el Madrid, fíjate lo que te digo. Por lo menos que haya un estadio con banderas de España. Y todo el mundo en silencio, escuchando el himno español».
El himno de España fue silbado este sábado por un sector del público que acudió a la final de la Copa del Rey entre el Barcelona y el Alavés en el estadio Vicente Calderón, en la ceremonia previa al inicio del encuentro entre ambos equipos.
Después del recibimiento a ambos conjuntos, con un mosaico con banderas azules y blancas en la zona de aficionados vitorianos y con colores azulgranas, por arriba, y rojo y amarillo, de la bandera catalana, por abajo, en la parte de seguidores barcelonistas, comenzó a sonar el himno español y a la vez silbidos procedentes de las gradas, con los 22 jugadores alineados junto al equipo arbitral.
Una vez concluida la música, los dos equipos se colocaron hacia sus respectivos campos entre los aplausos de la grada para comenzar el choque, en el que el Barcelona aspira a su vigésimo noveno título de la Copa del Rey -es el club más laureado del torneo- y el Alavés buscará el primero, en su estreno en una final de la competición.
El Rey Felipe VI preside el encuentro desde el palco del estadio Vicente Calderón, que no se ha llenado para la final de Copa y que acoge el último partido oficial de su historia más de 50 años después de su inauguración el 2 de octubre de 1966.


