El Gobierno lanzó un mensaje de «tranquilidad absoluta» sobre el Banco Popular el viernes 2 de junio. Cinco días después, la acción vale cero euros y los accionistas lo han perdido todo.El Gobierno lanzó un mensaje de «tranquilidad absoluta» sobre la situación del Banco Popular, una entidad que está en un proceso abierto de venta o ampliación de capital, según destacado el ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, en unas declaraciones de confianza que conindieron con las que el ministro de Economía, Luis de Guindos,
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Méndez de Vigo recordó que el Banco Popular pasó las pruebas de estrés del pasado verano y en estos momentos, a pesar de las dudas del mercado, no existe en el Gobierno «ninguna preocupación mayor».
Insitió en que Popular es un banco privado y el sistema financiero español es de los más sólidos de Europa gracias a las medidas acometidas por el Ejecutivo, que supusieron un esfuerzo extraordinario de saneamiento de los balances.
Esas declaraciones se produjeron el viernes 2 de junio. Cinco días después, 7 de junio, el banco ha sido intervenido, vendido al Santander por un euro y con valor cero para sus acciones y bonos. Es decir, todo aquel que confió su inversión al Popular lo ha perdido todo. No era, desde luego, para estar tranquilos.
