Las maniobras de Ángel María Villar para retrasar las elecciones a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que deberían haberse celebrado en el primer semestre de 2016, han propiciado su imputación.
El Juzgado de Instrucción número 1 de Majadahonda (Madrid) ha admitido a trámite la querella presentada contra el presidente de la RFEF, Ángel María Villar, por presunta prevaricación al fijar la fecha de las elecciones a la presidencia de ese organismo.
Miguel Galán, aspirante a la presidencia de ese organismo presentó la querella contra Villar «por un presunto delito continuado de prevaricación del artículo 404 del Código Penal». En la querella, Galán afirma que «en fecha 19 de enero de 2016, la Comisión Delegada de la Asamblea General de la RFEF aprobó el Reglamento Electoral definitivo», y que «como era de prever, el texto del reglamento definitivo contenía graves irregularidades».
Y agrega que «la labor del querellado -y la Federación que preside- era de extrema sencillez. Elaborar un proyecto de reglamento electoral siguiendo los criterios claros y concisos exigidos por la Orden Ministerial». «Sin embargo, el proyecto de reglamento publicado por la RFEF se apartaba radicalmente del contenido de la Orden Ministerial», agrega.
«En esta situación, el Consejo Superior de Deportes volvió a requerir a la RFEF -y por extensión, al querellado- para que apruebe inmediatamente un reglamento electoral acorde a lo establecido por la Orden Ministerial. Sin embargo, el querellado ignora absolutamente todos los requerimientos recibidos, continua agravando el conflicto existente y, lo que es más importante para él, sigue beneficiando sus intereses espurios a costa de quebrantar deliberadamente la Ley», agrega Galán en su querella.
La ley marca que todas las Federaciones deportivas que no logren la clasificación para los Juegos Olímpicos (algo que ha pasado en fútbol) deben celebrar elecciones en el primer cuatrimestre del año olímpico.
Y Villar no convocó elecciones en el primer cuatrimestre, aún no tienen fechas y salvo sorpresa se celebrarán a finales de año. El presidente de la RFEF tendrá que comparecer el 15 de septiembre para declarar en calidad de investigado.


