Los desencuentros en el Juzgado de Instrucción número 2 de Madrid tras las vacaciones entre el magistrado Arturo Zamarriego y el fiscal Alfonso San Román alcanzan su punto más álgido. El fiscal del caso Villarejo ha vuelto a pedir al juez instructor que aparte de la investigación a los policías que señalan al comisario José Manuel Villarejo y por el que ha sido imputada su pareja.
A juicio de San Román, el comisario Marcelino Martín-Blas y los agentes bajo su mando no pueden investigar un presunto delito del que han sido «perjudicados», al tiempo que hace una seria advertencia ya que en caso de que continúen en el caso podría producirse la nulidad de las actuaciones, según el escrito presentado este martes ante el juez recogido por eldiario.es. El juez ha dado cuenta de la recepción del escrito del fiscal, pero aún no ha actuado al respecto.
El 29 de junio, el fiscal San Román había solicitado al juez apartar a Marcelino Martín del caso, un año después de que Villarejo iniciará la investigación a las órdenes directas del juez y en colaboración estrecha con el fiscal.
Pocos días despúes, el pasado 6 de julio, el comisario José Manuel Villarejo dio ante el juez su versión sobre la llamada «Operación Cataluña», negada reiteradamente por el Ministerio del Interior, dirigido por Jorge Fernández Díaz. El juez pidió documentación a Interior sobre los viajes a Cataluña del policía y Martín-Blas, supuestamente ambos trataban de encontrar información para frenar el órdago independentista.
Marcelino Martín había solicitado la detención de Villarejo y la imputación del entonces número dos de la Policía y artífice de la policía política, Eugenio Pino, junto a miembros de la cúpula policial y periodistas.
En ese informe se puso de manifiesto las estrechas relaciones entre Villarejo y otro de los comisarios investigados con el número dos de Interior, Francisco Martínez, llamado a ser el sucesor de Fernández Díaz.
Este 6 de septiembre el fiscal ha vuelto a pedir que se aparte del caso a los policías «perjudicados». «Los perjudicados por un delito no pueden ser, a su vez, los investigadores del mismo delito porque existe la posibilidad de que actúen en su propio interés, vulnerando la debida apariencia de imparcialidad exigible a todos los demás intervinientes en un proceso penal», asegura el fiscal.
Entre estos policías se encuentra Martín-Blas -ex jefe de Asuntos Internos- quien aparece en una grabación de más cinco minutos hablando sobre la investigación al pequeño Nicolás, en octubre de 2014, poco antes de la detención. Por esta grabación ha sido imputada la pareja de Villarejo, citada a declarar el pasado jueves.
Según las grabaciones, el policía hablaba de «lavar» los pinchazos telefónicos, pero los peritos encargados del caso aseguran que esa palabra no aparece en la cinta. Según Marcelino Martín-Blas, un periodista grabó la conversación y estaba a las órdenes de la página web de la esposa del comisario Villarejo, quien sería el «autor intelectual» de la operación, con el fin de provocar la nulidad de las actuaciones.
Villarejo asegura que se le quiere implicar en la «Operación Cataluña» sin prueba alguna. En casa del periodista se encontraron anotaciones con el nombre del comisario Villarejo y de una de las falsas identidades que le había autorizado el Ministerio del Interior. En esta pieza también figura como imputado el comisario José Villarejo.
El fiscal asegura que los investigadores deben quedarse fuera del caso por la «enemistad» entre el comisario señor Martín-Blas y el investigado, el propio comisario Señor Villarejo». Asimismo, señala que Martín-Blas fue destituido de su puesto de jefe de la Unidad de Asuntos Internos cuando ya investigaba a Villarejo y que él mismo relaciona el cese con la misma. «Por tanto, pudiera existir enemistad del primero respecto del segundo», insiste.
El fiscal impulsó la imputación de la esposa del comisario Villarejo y del periodista que realizó la grabación a los agentes antes de la detención del pequeño Nicolás. No obstante, dejó fuera de estas pesquisas al propio comisario Villarejo. A su juicio, el fiscal defiende al comisario asegurando que las pesquisas contra él «nada tienen que ver con la investigación, salvo que se pretenda que la investigación se dirija contra determinadas personas y no sobre hechos concretos, lo que no está permitido en nuestro ordenamiento jurídico».
«En el caso de que no se atendiera esta petición, de acomodarse la investigación al objeto de la causa, se advierte de que podría producirse la nulidad de las actuaciones», asegura el fiscal.
El juez, por otro lado, ha continuado con las declaraciones y cita a dos guardias de seguridad de los juzgados por su testimonio sobre la supuesta coacción de un subordinado de Martín-Blas al pequeño Nicolás para que implicara a Villarejo. El abogado del pequeño Nicolás provocó la apertura de otra pieza separada en este caso. La Fiscalía General del Estado ya ha defendido la actuación del fiscal encargado del caso y pide que se interprete en los estrictos términos de legalidad procesal y de imparcialidad a los que se ajusta.


