Cientos de separatistas colapsaron las vías del AVE y carreteras de Cataluña. Los Mossos tenían orden de no desalojarles de las vías ferroviarias, que obligó a Renfe y Adif a cerrar la estación de Sants, porque hubiera tenido «consecuencias inimaginables».
Pese a las reiteradas denuncias de partidos políticos y de afectados, el ministro de Interior ha asegurado que los únicos culpables de lo ocurrido son «los radicales» y ha advertido de a aquellos que han sido identificados o a quienes lo sean tras el análisis de las imágenes «no les va a salir gratis». En concreto, hay 100 identificados y no se produjo ningún arresto, más allá de una persona que estaba incumpliendo una orden judicial.
Las vías del AVE en la estación de Sants y en Gerona quedaron cortadas por los actos de sabotaje llevados a cabo por los separatistas en la segunda huelga política. El ministro de Interior ha afirmado que el paro fue «un rotundo fracaso» a pesar del esfuerzo de unos piquetes «muy radicales» que provocaron «auténticos sabotajes», como los cortes en más de 60 carreteras catalanas, afectando al transporte de mercancías.
Los Mossos no cargaron y solo en algunas barricadas levantadas por los separatistas actuó la Brimo -la brigada móvil de los Mossos similar a los antidisturbios-. Zoido ha afirmado en una entrevista a TVE que la violencia policial es uno de los «mitos» del secesionismo que se cayeron ayer, como el de la movilización, dado que la huelga fue un «rotundo fracaso». Asimismo, ha calificado la actuación de «proporcional» ante los actos de sabotaje de «los radicales».
Los datos de la huelga muestran cifras sorprendentes, como que el consumo eléctrico se ha elevado en un 3% respecto a otros días de diario. La patronal catalana Foment dice que el paro en Cataluña es imperceptible y Pimec, la asociación de pymes, muy identificada con todo el ‘procés’ y con lo que ellos denominan ‘presos políticos’ , lo sitúa en el 4%. Sólo ha habido incidencias en la violencia desatada por los piquetes con cortes de cartereras.La patronal Foment del Treball asegura que la huelga general convocada por el sindicato Intersindical-CSC está teniendo un seguimiento “imperceptible” en Cataluña, mientras que Pimec lo ha situado en poco más del 4,3 % entre las pequeñas y medianas empresas.
La principal patronal catalana, que en vano ha intentado que la justicia ilegalizara esta huelga al considerar que no estaba motivada por causas laborales ni económicas, ha constatado, a partir de información aportada por sus organizaciones territoriales y sectoriales, que su seguimiento ha sido “prácticamente nulo” en todos los ámbitos. Según Foment, no ha tenido incidencia en el transporte público, la hostelería y la restauración, el comercio o en el sector industrial.


