Attaquons dans ses eaux la perfide Albion

A menos de dos semanas para que termine el plazo y nos enfrentemos a un brexit duro, con el proceso enquistado, hay quien dice que de forma intencionada por parte de Boris Johnson para poder culpar a otros del fracaso en el proceso, la negociación ha conseguido pocos éxitos y uno de ellos ha sido el mecanismo para la resolución de conflictos.

Es curioso, no hay acuerdo pero sí un pacto para resolver las controversias, los puntos de fricción en la aplicación de un acuerdo que todavía está en el aire. Se trata de una corte, de un panel si se prefiere, de arbitraje. Un grupo de expertos juristas que habrán de resolver los conflictos con decisiones de obligado cumplimiento para las partes y multas u otros castigos si no se cumplen sus laudos.

El Reino Unido y la UE han designado cada uno a 10 expertos legales para formar el grupo de árbitros. Eso suma veinte «jueces» a los que hay que añadir otros cinco juristas nominados por consenso entre ambas partes y cuyo papel es algo diferente. Cuando surja una disputa, el Reino Unido y la UE seleccionarán cada uno a dos panelistas del grupo. A continuación, esos cuatro panelistas elegirán uno de los árbitros del grupo de consenso para dirigir los trabajos y deshacer un posible empate.

Lo más curioso de todo es que, en pleno siglo XXI, el esquizofrénico proceso al que nos ha llevado el exceso de confianza de David Cameron, enrevesado hasta lo imposible por el populismo cínico de Boris Johnson, utilizará para resolver sus disputas un método medieval. Cuando supe de los detalles de esa corte arbitral y de cómo se designaban sus integrantes, me vino a la memoria, inevitablemente, la Gran Causa, aquella en la que, tras las muertes del rey de Escocia Alejandro III y de su heredera, los contendientes al trono de pictos y escotos pidieron al rey Eduardo I de Inglaterra que mediara en la disputa y, por eso, un contendiente designó 40 jueces, el segundo otros 40 y el propio rey 24. ¿Les suena, verdad? Habrá quien piense que la fórmula elegida para la resolución de disputas tras el Brexit es la que correspondía, puede ser, pero yo, llámenme loco, lo que veo aquí es un síntoma más de que están a punto de volver a llevarnos a su terreno. Son especialistas en darle la vuelta a los conflictos y en salirse con la suya….¡si hasta nombraron sir a un pirata!

Esta noticia habla de:

Noticias relacionadas