¿Qué ha pasado en el mercado de la renta fija en estos últimos días? ¿Cómo le han afectado las previsiones de la FED o el rebrote del coronavirus en algunos estados de EEUU como California o Texas?
Francisco de Borja Gómez, de Dunas Capital, me contaba hace unos días en el primer análisis de la mañana en Capital Intereconomía que «hemos visto un comportamiento favorable de las curvas de gobierno core europeas ante la huida a la calidad que generó la penalización de los activos de riesgo” Las bolsas cayeron a plomo, el dinero salió de los valores cíclicos -aerolíneas, turismo, autos, financieras … – y entró en valores defensivos tipo energéticas, alimentación y salud. Este mismo efecto se apreció en EEUU: las bolsas recortaron y el dinero entró en el bono americano a diez años bajando su rentabilidad y subiendo su precio.
«Pese a este aumento de la volatilidad, en renta fija la evolución de las referencias de la periferia no fue del todo negativa. Una parte importante de la ampliación en las primas de riesgo se apoyó en la notable salida de papel que se ha acumulado en los últimos días, con una gran cantidad de emisiones sindicadas (España, Grecia, Irlanda, Alemania, …). La inestabilidad en los activos de riesgo se dejó notar en unos spreads de crédito que siguen descontando un escenario excesivamente optimista” Es lo que dicen fuentes del mercado que sí que creen que lo peor ha pasado -ya no estamos al borde del precipicio- pero aún quedan muchas incertidumbres por despejar: no sabemos cuánto de profunda va a ser la recesión ni cuánto se va a prolongar en el tiempo. Sí que esperamos que sea una recesión coyuntural pero cada vez más voces hablan de una recuperación más allá de 2022.
Ficht mantuvo el rating de España, pero ¡cuidado! Por fundamentales, el riesgo de una rebaja hay que tenerlo presente. La amenaza será mucho más real en el tramo final del año.
