Si hay algo en lo que coinciden la mayor parte de las gestoras de fondos es en las oportunidades de inversión que se ciernen en torno a los países emergentes. Potencial demográfico, programas volcados en la innovación, economías sorteando con mayor rapidez la pandemia…son muchas las razones para el optimismo en torno a estos mercados. Álvaro Fernández y Mario González, corresponsables de desarrollo de negocio de Capital Group para Iberia, nos han explicado motivos por los que debemos prestar más atención a los emergentes.
Uno de los principales retos de las gestoras de patrimonio es identificar qué regiones y servicios crecerán más tras la pandemia. “Sin contar a China, el 40% del crecimiento global viene de países emergentes”, señala Mario González. Un porcentaje que se eleva al 58% si añadimos al gigante asiático. Sin embargo se da la paradoja de que ese crecimiento no se ve reflejado en los índices ya que tan sólo un 13% de la renta variable global representa el mundo emergente.
Crecimiento exponencial, valoraciones atractivas, alta diversificación y las múltiples combinaciones que ofrecen este tipo de activos, tal y como apunta Álvaro Fernández: “Admite la posibilidad de invertir en compañías desarrolladas que se benefician de los emergentes, lo cual reduce la volatilidad”. Más allá de fijarse en el origen o sede fiscal de las compañías o el origen de sus ingresos, desde Capital Group inciden en establecer un horizonte de inversión adecuado al posicionarse en este tipo de activos, siendo el largo plazo la perspectiva dónde hallaremos mayores rentabilidades.
Muchas son las ventajas de invertir en emergentes pero ¿Qué tipo de activos son los más rentables? ¿Renta fija o renta variable? La gestora saca de dudas: Ambas. Y para ello pone en perspectiva la evolución de la deuda de países emergentes en las dos últimas décadas: En 2002 ascendía a 340.000 millones de dólares y procedía de 36 países. Hoy asciende a casi 5 billones procedentes de 74 países. Y un apunte: en torno al 50%-60% es ‘investment grade’. “Tenemos que quitarnos el estigma de que todo lo que venga de los emergentes no es de calidad” coinciden ambos gestores, que también advierten que su verdadero valor lo comprobaremos tras la pandemia.