Escúchanos en

Raúl Fernández, director de distribución de Amundi Iberia, nos pone al corriente de las inversiones de impacto, lo último en inversiones con criterios sostenibles, aquellas que persiguen generar un impacto social y mediambiental sin sacrificar la rentabilidad financiera.

Abordar desafíos como el cambio climático, la educación o reducir las desigualdades sociales son algunas acciones que encajan en el ámbito de las inversiones socialmente responsables. “Es una evolución natural, un paso más, el 2.0 de la inversión socialmente responsable” afirma Raúl Fernández, quien ejemplifica como inversión de impacto los conocidos como ‘bonos verdes’ una alternativa a los bonos tradicionales cuyos fondos se destinan a financiar proyectos verdes: energías renovables, eficiencia energética, prevención y control de la contaminación o gestión de recursos naturales.

Otra de las características de las inversiones de impacto es su transparencia y su capacidad para medir su alcance, por ejemplo las toneladas de CO2 evitadas anualmente por cada millón de euros invertidos en este tipo de proyectos. Desde la gestora recuerdan que han evitado hasta 4,7 toneladas de emisiones anuales por cada millón de euros invertido en su fondo Amundi Impact Green Bond, el equivalente al consumo de gasolina de 90 turismos durante un año o al gasto energético de unos 50 hogares en el mismo periodo.

Un mercado en pleno crecimiento en términos de volumen y diversificación. Ya en 2020 se alcanzaron emisiones cercanas a los 300.000 millones de euros tanto en mercados desarrollados como emergentes. Sin ir más lejos el Amundi Impact Green Bond obtuvo una rentabilidad superior al 5% en 2020.

Esta noticia habla de:

Noticias relacionadas