La alta y persistente inflación, la nueva hoja de ruta de los bancos centrales y, en especial, las tensiones geopolíticas, siguen condicionando la evolución de los mercados, cargándolos de incertidumbre. Un entorno de volatilidad pero con el que podemos sacar provecho a nuestro capital a través de instrumentos como los CFDs, un producto derivado cuya cotización depende de la evolución de otro activo, denominado subyacente. “La propia volatilidad es un activo. Se puede comprar”, explica Sara Carbonell directora general de CMC Markets, refiriéndose al índice VIX de volatilidad pero también tomar posiciones cortas a través de los contratos por diferencia(CFD).
Capital Intereconomía 22/02/2022
