El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y la Sareb, el llamado banco malo, negocian para poner en alquiler las 20.000 viviendas prometidas por el Gobierno socialista de Pedro Sánchez.
Para Ábalos, «las políticas de vivienda estaban ausentes», pese a que el Gobierno de Mariano Rajoy presentó en marzo de este año un plan de Viviendas con beneficios e incentivos tanto para propietarios como inquilinos. De hecho, el plan del ex ministro Íñigo de la Serna conllevaba un esfuerzo económico total de 3.000 millones de euros, para beneficiar a 557.000 personas que cobren menos de 7.519,59 euros anuales -en 14 pagas-. Con este plan se espera crear 60.320 empleos.
Según ha asegurado en una entrevista a RNE, el objetivo del Ejecutivo es desarrollar una política activa en la materia vinculada al derecho básico a la vivienda. En este sentido, ha subrayado la importancia de centrarse en la problemática que afecta al mercado de alquiler, «donde hay una cierta burbuja en algunas zonas y los precios se han disparado«. De hecho, el PSOE ya ha anunciado una guerra contra las inmobiliarias por este motivo.
El PSOE quiere acabar con la idea de la compra
Ha abogado por acabar con la idea de que todo tenga que ser compra y preservar la posibilidad de alquiler en una sociedad «que va teniendo otros valores».
Por ello, con el objetivo de contribuir a rebajar la subida de los alquileres, se podrá un plan a cuatro años para promover 20.000 viviendas en alquiler.
La idea es que las autonomías y municipios con las que ya hay firmados conciertos doten suelo público para la construcción de esas casas, así como «sacar» un paquete de viviendas de la Sareb.
«Habrá posibilidades para hacerlo, no sólo de suelo sino de viviendas que ya existen y podemos procurar su adquisición», ha apuntado.


