El BCE afirma que hay que reducir el número de bancos que operan en Europa y una fórmula para conseguirlo son las fusiones o ‘la desaparición de entidades’.
La presidenta del Consejo de Supervisión del BCE, Danièle Nouy, está convencida de que hay que reducir el número de bancos que operan en Europa y una fórmula para conseguirlo son las fusiones, ya sean nacionales o, mejor, transfronterizas.
En su opinión, es necesario que el sector bancario europeo tenga un tamaño «adecuado» para la economía y ante la situación actual y la fuerte competencia, «no todo el mundo puede ganar», ha explicado en un encuentro sobre el sector financiero organizado por Expansión.
Nouy cree que algunos bancos tienen que salir del mercado, ya sea dejando de existir o mediante su fusión con otros bancos, ya sean de sus propios países o de otros estados, lo que daría lugar a las fusiones transfronterizas.
«Se necesitan bancos valientes que quieran conquistar un nuevo territorio», ha añadido tras aclarar que la consolidación de las entidades debería dejarse «a las fuerzas del mercado», sin que intervengan los supervisores.
La primera resolución de la JUR fue cargarse el Banco Popular
Los accionistas y bonistas ya han acudido a los tribunales y exigen a la la Junta Única de Resolución entregar el polémico informe de Deloitte, que arrojaba tres precios distintos para la entidad intervenida y después vendida a Banco Santander por un euro.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europa ha admitido a trámite el recurso de anulación que OCU presentó a principios del mes de agosto contra la decisión de la Junta Única de Resolución (JUR), por la que se aprobó la resolución del Banco Popular, y que propició que la entidad se vendiera al Banco Santander por el precio de un euro.
La Junta Única de Resolución se ha negado por activa y por pasiva a colaborar para mantener la máxima transparencia en este asunto que afecta a 300.000 accionistas junto a los bonistas, entre los que se encuentra el fondo Pimco, uno de los demandantes y que junto a otros fondos han perdido cerca de 850 millones de euros.
La JUR basó su decisión de resolver Banco Popular tras leer el polémico informe de Deloitte en la noche del 6 al 7 de junio. En un primer lugar, la JUR aseguró que solo había dos precios posibles, uno de -2.000 millones y otro de -8.200 millones, pero evitó dar un tercero, que se filtró después a los medios, el de 1.300 millones de euros positivos, es decir, la misma valoración que tenía Banco Popular en Bolsa justo el mismo día de la caída.
En España ya se han reducido el número de entidades
No obstante, ha reconocido que pueden ayudar a crear las condiciones mercado, por ejemplo, contribuyendo a reducir la incertidumbre sobre la calidad de los activos bancarios.
La principal idea expuesta por Nouy es que puede haber problemas en «muchos bancos» si hay algunas entidades débiles, porque la gran competencia lleva a que los beneficios del sector sean más bajos y aumente las dificultades para generar capital.
En última instancia, eso puede acabar minando la estabilidad del sistema financiero en su conjunto y de la economía, si mantiene unos niveles de endeudamiento muy altos por la dependencia del crédito, que llega a convertirse en una «droga» y superar al PIB.
La apuesta de Nouy por las fusiones llega después de varios años de consolidación del sector, que han hecho que el número de entidades en España se haya reducido de forma significativa. Tras la la venta del Popular por 1 euros al Santander y la fusión entre Bankia y BMN, las miradas pasaron a Liberbank, protegido por la CNMV.
Aún así si los activos totales del sector bancario en Europa en 2012 equivalían al 314 % del PIB de la región, ahora representan el 280 % del PIB, todavía muy por encima del 88 % que supone en Estados Unidos.
