A una inflación del 2.600%, Repsol tiene que sumar a sus problemas en Venezuela, uno de los países más importantes en su negocio internacional, ya no sólo trabajar con la corrupción del régimen de Maduro, sino que tendrá que hacer frente al conflicto diplomático entre España y el país del eje bolivariano.
El Gobierno ha anunciado que responderá «con proporcionalidad» y «reciprocidad» a la decisión de Venezuela de declarar «persona non grata» al embajador español en Caracas, Jesús Silva Fernández, lo que supone de hecho su salida del país.
El Gobierno de Nicolás Maduro ha declarado «persona non grata» al embajador español por las «continuas agresiones y recurrentes actos de injerencia» del Gobierno español en los asuntos internos de Venezuela.
Silva Fernández permanece en Venezuela a la espera de indicaciones, ya que no ha recibido una notificación formal y se enteró de la noticia a través de los medios de comunicación, después de que el canciller venezolano, Jorge Arreaza, publicara la declaración en Twitter.
Aunque en casos como éste la persona declarada no grata debe abandonar el país, el comunicado del Gobierno venezolano no ordena expresamente la expulsión del embajador Silva, ni fija plazos en este sentido.
Fuentes de Exteriores han explicado a Efe que el plazo para que un embajador abandone el país tras ser declarado persona non grata debe figurar en la nota verbal con la que se le comunica oficialmente la decisión, que Silva Hernández aún no ha recibido.
Las fuentes han precisado que la declaración de «persona non grata» de un diplomático, en este caso el embajador, no significa la ruptura de las relaciones diplomáticas ni el cierre de la embajada.
España responderá «con proporcionalidad y reciprocidad a Venezuela«
Desde Davos, donde asiste al Foro Económico Mundial, el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, ha señalado que España responderá «con proporcionalidad y reciprocidad a Venezuela» y ha rechazado las acusaciones de «injerencia» proferidas por el Gobierno venezolano,
Dastis ha recalcado además que lo único que ha hecho España desde el principio es «ayudar al proceso» de diálogo entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición.
La decisión del Gobierno de Maduro tensa de nuevo las relaciones entre ambos países, que han intercambiado quejas diplomáticas desde que, en diciembre de 2014, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recibiera como líder del PP a Lilian Tintori, la esposa del opositor venezolano Leopoldo López, y Venezuela anunciara que haría una «revisión íntegra» de sus relaciones con España.
Este miércoles, el Ejecutivo venezolano llamó a consultas a su embajador en Madrid, Mario Isea, debido a la «agresión injerencista y colonialista» del Gobierno de España y entregó una nota de protesta a diplomáticos de la UE acreditados en el país por las sanciones contra siete altos funcionarios de la nación caribeña.
Las sanciones, ha remarcado hoy Dastis, se han decidido «por unanimidad» de los 28 miembros de la Unión Europea y ha asegurado que «por todas las vías» España tratará de ayudar a mejorar la situación del pueblo venezolano.
Venezuela-España, unas relaciones envenenadas
La respuesta del Gobierno a Venezuela y las complicadas relaciones con este país será uno de los asuntos de los que hablará mañana el Gobierno en la reunión del Consejo de Ministros.
Tras conocer la noticia, el PSOE ha valorado que la decisión del Gobierno venezolano «no está justificada», por lo que ha pedido trabajar con «prudencia e inteligencia» para restituir las relaciones entre ambos países.
El secretario de Relaciones Internacionales socialista, Héctor Gómez, también ha hecho hincapié en que «los pueblos español y venezolano son pueblos hermanos» y esos lazos históricos «exigen que sus gobiernos estén a la altura de los ciudadanos y se entiendan».
Por su parte, Ciudadanos ha registrado varias preguntas escritas dirigidas al Gobierno para saber si va a actuar «de manera similar» a Venezuela y para que explique las consecuencias que este enfrentamiento diplomático pueda tener para los intereses españoles en el país venezolano y una «valoración» de este hecho.
Podemos pide diálogo con Maduro
Podemos, la formación política de Pablo Iglesias sobre la que siempre ha pesado la sospecha de la financiación ilegal de Venezuela, ha apelado al diálogo para «encaminar» la situación y prefiere no echar «más leña al fuego» después de que el Gobierno de Nicolás Maduro haya declarado persona non grata al embajador español en Caracas.
Para Podemos, «lo único que puede mejorar la situación y encaminarla hacia la paz, es el diálogo», han apuntado fuentes del partido, que han asegurado no querer echar «más leña al fuego» y sólo querer «las mejores relaciones diplomáticas entre Venezuela y España».
Los intereses de las empresas españolas en Venezuela
La empresa españoa con más interés en Venezuela es Repsol, que, además defiende a capa y espada su compromiso con el régimen de Maduro. Repsol tiene una exposición patrominial en ese país de 2.270 millones de euros, según reconoció en su informe anual de 2016. Además contribuye a la financiación del régimen de Maduro con sus acuerdos con la petrolera estatal Pdvsa.
En turismo, las dos emprsas cotizadas en España, Sol Melia y Nh Hoteles, tienen establecimientos. El de Meliá es un hotel de lujo en el centro de Caracas que apenas si tiene ya clientes. NH cuenta con cuatro. Las dos cadenas se han visto ya perjudicadas por la hiperinflación y los tipos de cambio.
Los pilotos de Air Europa se han negado a pecnotar en Venezuela, mientras Iberia ha supendido ya en numerosas ocasiones sus vuelos a Caracas “dificultades operacionales y de seguridad”.
Inditex cuenta con 22 establecimientos en Venezuela, tras cerrar tres en el último año, y en régimen de franquicia. Esta es una exposición limitada si se tiene en cuenta que tiene 7.000 en todo el mundo. Sus cadenas de tiendas presentes son Zara, Bershka y Pull & Bear.
Telefónica, con su marca Movistar, es otra que calla cuando se le pregunta por la situación política en Telefónica, pero sí afirma que ese país sólo aporta al grupo el 0,25% de los ingresos consolidados (66 millones de euros) y el 0,24% del ebitda (20 millones), aunque esas cifras no cuadran con casi los 10 millones de accesos móviles. Maduro ya ha amenzado a Movistar y con la excusa de los ciberataques quiere que quede bajo el control del Estado.
Otras empresas relacionadas con el sector financiero como BBVA, a través del Banco Provincial, o la aseguradora Mapfre reconocen la dificultad del momento que vive Venezuela.
El BBVA hacen mención expresa en su informe anual al riesgo de hiperinflación del 170% en 2015 y del 300% en 2016 y el riesgo para su cuenta de resultados. Apuntó textualmente en su informe que “las pérdidas registradas en el epígrafe “Resultado del ejercicio – Atribuible a los propietarios de la dominante” de la cuentas de pérdidas y ganancias consolidadas adjuntas, derivado del ajuste de la inflación por la posición monetaria neta en las entidades del Grupo BBVA radicadas en Venezuela ha sido de 28 y 45 millones de euros en 2016 y 2015, respectivamente”.
Mapfre cuenta con 1.000 empleados allí y los ingresos del país representan menos del 0,2% del total del grupo asegurador.


