Desde el pasado lunes 22 hasta ahora, el número de empresas que han trasladado su sede social desde Cataluña alcanza las 200, para un total de 1.501 desde el referéndum ilegal del 1-O.
El éxodo de empresas se inició el 1-O con la fuga de Oryzom, a la que siguieron otras cotizadas como Dogi, Eurona, CaixaBank, Banco Sabadell, Gas Natural Fenosa, Abertis, Bimbo, los dueños de Colacao, Pastas Gallo y Service Point, entre otras. Solo la facturación de las 40 más grandes que han salido de Cataluña equivale a un 31% del PIB catalán, y por ahora el movimiento corresponde únicamente a las sedes sociales y algunas fiscales, sin que afecte a la operativa.
No obstante, la incidencia real sobre el empleo y sobre el PIB de Cataluña se constataría con la declaración unilateral de independencia, un escenario para el que se han preparado empresas de sectores como farmacéuticas, aseguradoras, banca, textil y alimentación. Tan solo con que el Parlamento catalán declare este jueves la independencia de Cataluña y Carles Puigdemont la proclame, el escenario económico más desastroso para la Comunidad Autónoma se activaría.
a otros puntos de España asciende a 1.501 desde el referéndum del 1 de octubre hasta ayer, martes, según datos del Colegio de Registradores de España. En la jornada de ayer, abandonaron esa comunidad autónoma 107 compañías, de las que 87 estaban afincadas en Barcelona, 8 en Gerona, otras 8 en Tarragona y 4 en Lérida.
La fuga de empresas comenzó el 9 de octubre, con 212 empresas, a las que se sumaron 177 el 10 de octubre; 155 el día 11; 81, el día 13 (el 12 fue fiesta); 68, el 16; 105, el 17; 112, el 18; 268, el 19; 117, el 20; y 92, el 23. De las 1.501 compañías que han abandonado Cataluña desde el referéndum, 1.342 tenían su sede en Barcelona, 61 en Lérida, 65 en Tarragona y 33 en Gerona. En sentido contrario, han movido su domicilio social a Cataluña 59 empresas, lo que deja un saldo negativo de 1.394.
Aunque el traslado de la sede social tiene limitado el impacto real en la economía, no se trata de un gesto simbólico, como pretenden hacer creer los independentistas, sino un paso para trasladar con rapidez cualquier otra central, como las sedes operativas, en caso de una declaración unilateral de independencia. En ese caso, sí habría una consecuencia nefasta para el empleo y el PIB de Cataluña, ya que o bien habría traslado de trabajadores o bien se contratarían a otros en otras Comunidades Autónomas. No obstante, existe el riesgo de que las empresas puedan marcharse de España, y llevar sus sedes operativas a otros países.
Entre las que se han marchado ya figuran Banco Sabadell, CaixaBank, Gas Natural Fenosa, Abertis, Colonial, Cellnex, Applus, Cementos Molins, Dogi, Edreams, Oryzon, Service Point Solutions y Eurona, entre las cotizadas. También han hecho las maletas Planeta, Codorníu, Catalana Occidente, Aguas de Barcelona, La Bruixa d’Or, Torraspapel, Indukern, MRW, Ballenoil, Lleida.net, Criteria Caixa, Caixabank Asset Management, Banco Mediolanum, Arquia Banca, GVC Gaesco Beka, Trea Asset Management, la gestora de Fondos EDM, Gesiuris, Grupo Zurich Insurance, AXA España, Segurcaixa Adeslas, VidaCaixa, MGS Seguros, Divina Pastora Seguros, Ordesa, Pangaea Oncology, Proclinic, DVD Dental, Klockner, Sanantur, Invacare, Bimbo, Idilia Foods, Grupo Gallo, Cervezas San Miguel, Industrias Ponsa, Servihabitat, Pesa Medioambiente y TAB Spain, entre otras.


