Baraka se ha hecho con derechos de suelo de la Operación Chamartín por 400 millones de euros. La compra se ha realizado a los propietarios originales de los terrenos, dejando a BBVA sin el liderazgo del suelo de esta macrooperación inmobiliaria.
La compra realizada por Trinitario Casanova tiene su miga, ya que los propietarios originales fueron expropiados por Renfe en 1993 y ahora han vendido al empresario los derechos de reversión. La compañía podrá desarrollar así los terrenos ajena a la operación Chamartín, conformada por BBVA y San José, pero al mismo tiempo puede iniciar un litigio más por el cambio en las condiciones de la expropiación de Renfe.
De hecho, los propietarios pueden comprar sus antiguos terrenos si el Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Fomento decide cambiar el uso para el cual fueron expropiados. De hecho, por estos terrenos inicialmente pasaría la ampliación de la estación de Chamartín, y ahora pasarían a formar parte de suelo residencial, un cambio muy importante que podría darse una vez que el Ayuntamiento de Madrid dé su visto bueno a esta operación en julio del próximo año.
De esta forma, ya habrá un cambio en las condiciones de la expropiación, que hasta ahora no se había producido. La operación inmobiliaria llevaba años parada ante la falta de acuerdo y estos derechos de reversión, por tanto, no habían sufrido cambios. Con esta operación, Baraka pasa a controlar 1,2 millones de metros cuadrados y podrá desarrollarlos sin problema alguno.
Así, los propietarios tendrán una legitimación que los reversionistas disputan ante la justicia, sin éxito, al no haberse dado oficialmente el cambio. Para el Distrito Castellana Norte, controlado por BBVA y San José, no hay preocupación ya que no es una contingencia en el proyecto ni hay riesgo. Según aseguran el hecho ya está juzgado, pero ahora cambian las condiciones. «Se trata de algo ya juzgado y cerrado», ha asegurado la empresa a Efe.
Las condiciones cambiarán en julio de 2018
El pasado abril cerró un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Fomento-ADIF para la ordenación urbanística del espacio rebautizado como «Madrid Nuevo Norte». La Audiencia Nacional sentenció a favor de los promotores en marzo de 2009, y el Supremo la ratificó tres años después. La sentencia denegaba a los antiguos propietarios de los terrenos tuvieran el derecho de reversión ya que los terrenos no habían sido desafectados del objeto para el que fueron expropiados, lo cual era condición necesaria para que tuviera derecho a la reversión. No obstante, a partir de julio cambiarán las condiciones, por lo que se podrá abrir de nuevo la vía judicial para reclamar las expropiaones.
Los expropiados y sus herederos agrupados en la asociación de reversionistas «No abuso» plantearon en el año 2000, un año después de su constitución, un recurso contencioso-administrativo para reclamar la reversión de sus antiguos terrenos al haber cambiado el uso que justificó la expropiación. El pasado 17 de abril, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, anunció el acuerdo adoptado junto al Ayuntamiento de Madrid y la promotora privada Distrito Castellana Norte, por el que finalmente se edificarán 10.500 viviendas en el norte de la ciudad, tras una negociación que pone fin a un plan ideado hace 25 años.


