El IBEX 35 es uno de los peores índices de Europa durante estas semanas debido a la incertidumbre generada por el golpe de Estado en Cataluña. Los inversores han mostrado su cautela y el IBEX 35 pasa otra semana con vaivenes.
Pasa una semana más sin que se haya solucionado el conflicto en Cataluña, mientras el Gobierno aprueba esta fin de semana medidas para aplicar el artículo 155 de la Constitución, aunque sin poder hacerlas efectivas hasta el próximo 27 de octubre, cuando se reúne el Senado para votar las mismas. No obstante, los independentistas ya han amenazado con realizar antes la votación en el Parlamento catalán e incluso se estudia que la Generalitat dé luz verde a la independencia mediante un decreto, saltándose el trámite parlamentario e incumpliendo una vez más las leyes vigentes en España, creando más inseguridad jurídica.
Al tiempo, los independentistas ya están organizando boicots contra la banca, en concreto con las cinco grandes entidades y con especial virulencia sobre Banco Sabadell y CaixaBank, por haber tomado la decisión de proteger a los accionistas, inversores, y clientes, un nutrido grupo de ellos que pide ahora coartar su propia operativa.
La incertidumbre pesa como «una losa que no deja fluir las cotizaciones de las acciones con la suficiente garantía de que el futuro será más tranquilo», apunta Meigatrader, premio del público a la mejor tuitera en Bolsalia 2014, a preguntas de Intereconomía.com
«Pese al preocupante escenario abierto ahora, algunos valores han conseguido un rebote que ha sostenido al IBEX 35 haciendo mínimos semanales por encima de los mínimos vistos en las últimas dos semanas», ha considerado. No obstante, ha indicado que el balance es negativo en esta semana de octubre.
El IBEX 35 ha cerrado estas últimas cinco jornadas en los 10.222 puntos, mientras que en la anterior se quedó en los 10.258. Echando una mirada al gráfico diario, el IBEX 35 se mueve en un estrecho rango lateral, a excepción de los 4 y 5 de octubre, tras la celebración del referéndum ilegal en Cataluña y la huelga política apoyada por la Generalitat.
En este sentido, Meigatrader espera que el IBEX 35 rompa por arriba este rango lateral, o al menos se mantenga dentro del mismo sin perder niveles inferiores, si es que se pretende acabar el año de forma más positiva.

El gráfico semanal, explica Meigatrader, se observa «el canal bajista en el que está metido desde mayo». También se observa la zona en la que tendrá que romper el IBEX 35 para iniciar el rebote consistente y que insufle confianza en la recuperación. Este nivel pasa por los 10.420 puntos. No obstante, antes hay que romper resistencias en algunos niveles. Estos obstáculos serían los 10.327 y los 10.377 puntos, para intentar el ataque a la zona del 10.410-10420.
Con este escenario y a pesar de la «flojera» del IBEX 35, Meigatrader arriesga y vigila valores por si en algún recorte da señales de compra. Para ello, invertiría el 50% del capital destinado a esa acción. En caso de apostar por un cierre anual en el IBEX 35 superior a los niveles actuales, considera que Telefónica y la banca deben acompañar al alza.
En este sentido, ha indicado que Telefónica sería compra por debajo de los 8,5-8,3 euros por título, es decir, mínimos anuales. El stop de pérdida estaría en los 7,9 euros por acción en cierre semanal. El objetivo inicial en Telefónica se situaría en los 9,85 euros por título, más de un 10% respecto al nivel de cierre de este viernes.
BBVA, por su parte, presentaría compra por debajo de los 7,2 euros por título. El stop se sitúa en los 6,66 euros en cierre semanal, con un objetivo en los 8 euros por acción, es decir, un 11% al alza respecto al precio de compra de esta propuesta.
Abertis, un valor que podría dar nuevas alegrías a los minoristas
Otra de las compañías en las que se fija es Abertis. La compra sería en los 18,76 euros o en zona cercana, justo el precio propuesto por ACS para lanzar la contraopa. En caso de aprobarse, considera que este sería el precio mínimo de la operación, ya que Atlantia podría poner sobre la mesa una nueva oferta que lleve al valor a los 20 euros por acción, es decir, un 6% adicional respecto al precio de la constructora presidida por Florentino Pérez. «En caso de que Atlantia desistiera en una contraopa, la oferta de ACS aseguraría la ganancia».