Los desplomes de Liberbank en las últimas jornadas han sembrado el pánico en el mercado. Los expertos consultados por Intereconomía.com han afirmado que se trata de unos efectos colaterales de la quiebra y posterior rescate del Popular.
Liberbank ha perdido en 10 días 519 millones de euros, justo cuando las informaciones sobre el Popular apuntaban ya a una venta con otra entidad financiera. El desplome en estas últimas dos semanas alcanza el 50%, abultado, pero similar a los que registra el valor desde el 2014. De mayo a agosto de ese año, el valor se despeñó un 40%, y un 65% en el primer semestre del año 2016. Lo preocupante es la celeridad de la caída, un crash bursátil -caída superior al 10% en un corto período de tiempo- en toda regla, sin que ni la CNMV ni el Banco de España hayan dado advertencia alguna, como también ha pasado con el Popular.
Pero el problema es el cómo ha caído el Popular tras casi 92 años de historia. Europa activó el mecanismo de resolución de entidades bancarias, que en resumen obliga a los accionistas y bonistas a perderlo todo para evitar que sea el resto de contribuyentes quienes salven a la entidad financiera. Este mecanismo es la primera vez que ha actuado y es un serio aviso a navegantes de cara a futuras quiebras. Los inversores, visto lo visto, se marchan de la entidad con fuerte presencia en Asturias antes de seguir el mismo camino que el resto ante una hipotética situación problemática.
En las últimas jornadas, tras la extinción de Popular, Liberbank ha liderado los desplomes del sector financiero español. Un 13%, y dos desplomes consecutivos del 17% en las jornadas del jueves y de este viernes haciendo saltar todas las alarmas en el parqué ante la posibilidad de entrar en un escenario similar al de Popular.
Generalmente, las caídas se deben a un incremento significativo de las posiciones cortas, que son de obligada comunicación individual si se supera el 0,5% del capital. Según los registros de la CNMV, ninguna entidad o fondo de inversión de alto riesgo alcanza un saldo vivo por encima de ese porcentaje, aunque en el agregado las posiciones cortas se sitúan en el 1,39% del capital social.
Algunos expertos consultados por Intereconomía afirman que los bajistas están realizando operativas en corto, ya sea con CFD u otro tipo de productos debido principalmente a que solo el 30% del capital está circulando libremente, ya que el consejo de administración controla el 70% restante. Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias ostenta el 44,804%; Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Santander y Cantabria, el 6,387%; Fundación Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Extremadura, el 9,022%; Fernando Masaveu, el 5,61%; Oceanwood Capital -uno de los fondos más bajistas en la Bolsa- ostenta el 10,601%; Oceanwood Opportunities Master Fund, el 7,622%; Oceanwood Peropheral euro select opportunities fund, el 3,029%; mientras que Polygon Convertible Opportunity tiene el 0%. Polygon llegó a estar bajista en el valor antes de dar a conocer que salía del accionariado con una posición del 1,73%. Oceanwood Capital Management tenía una posición corta del 0,82% del Popular desde el 2 de junio.
A diferencia del Popular, los consejeros de Liberbank tienen una fuerte vinculación con el banco. Ernesto Luis Tinarejo alcanza el 7,569% del capital, Manuel Menéndez Menéndez, presidente de la entidad, tiene el 0,048%, y Luis Masaveu, el 0,14%. En el Popular ni el ex presidente Emilio Saracho ni el ex consejero delegado tenían declarada acción alguna, según los registros de la CNMV.
Pese a que solo hay un «free float» -capital que se negocia libremente en la Bolsa- del 30%, llama la atención el fuerte volumen de negociación en las últimas jornadas. Los expertos consultados por este diario indican que es una situación preocupante para el accionista. Solo en la jornada de este viernes se registró un volumen de negociación de 66,490 millones de títulos frente a los pocos más de 2,3 millones que registraba de media el valor. En total han cambiado de manos cerca de 43 millones de euros, mientras que la capitalización bursátil cae en 519 millones.
A diferencia del Popular, Liberbank disponía de una posición de liquidez de 6.700 millones de euros a cierre de marzo 2017, mientras que la ratio de morosidad se sitúa en el 13%, incluyendo los activos antes protegidos por el Esquema de Protección de Activos (EPA) del Banco de Castilla-La Mancha, su principal talón de aquiles.
Los recursos de clientes, que crecieron un 2,5 %, hasta los 29.448 millones de euros, en tanto que fuera de balance, el patrimonio en fondos de inversión creció un 22,8 % y sumó 2.383 millones. Asimismo, avanzó que realizará un plan de ajuste de plantilla para reducir sus gastos en 2018, sin concretar en cuántos trabajadores se verán afectados, más después de reducir sus oficinas en un 37% y despedir a la mitad de la plantilla. Ahora cuenta con 868 oficinas y 4.011 empleados.


